Un delfín más, un delfín menos. El problema de los delfines.

Algunas historias maravillosas cuentan cómo un ser humano, en medio de la inmensidad del océano y con un tiburón cerca, temblaba de miedo como una hoja a punto de caer del árbol. De repente, un grupo de delfines emergió y rodeó su cuerpo, golpeando enérgicamente la superficie del agua contra su cola. El tiburón, asustado ante el estrépito, no tuvo más remedio que alejarse.

Se sabe que algunos delfines han ayudado a buzos y bañistas de una inminente muerte. Lo ideal sería que el ser humano devolviera este noble gesto, ¿no es así?

Pues bueno, el hombre puede creer que controla todo, pero esto está muy alejado de la realidad. Hoy varias especies de delfines enfrentan un panorama incierto ya que numerosas amenazas acechan su vida. Estas amenazas son particularmente antropogénicas, es decir, resultado de las actividades del hombre.

Causas principales

Desafortunadamente, los seres humanos han provocado un gran daño a estas y otras especies de forma directa e indirecta, consciente e inconsciente pero de cualquier forma, grave. Las principales amenazas antropogénicas de los delfines son las siguientes:

Captura. Históricamente, la industria pesquera ha tenido una amplia proyección a nivel mundial, pues muchos animales marinos son parte básica de la dieta de la población. No obstante, y aunque los delfines no son peces, la actividad comercial pesquera es la principal causa de la situación desfavorable de los delfines. Esto tiene 2 variantes:

a) Captura incidental. Los delfines suelen seguir las rutas de sus presas para alimentarse de ellas y por ende, muchas veces son capturados en redes de enmalle, de arrastre o de cerco cuyo objetivo son otros animales. Durante el proceso, los delfines pueden perecer ahogados o como consecuencia de heridas graves. Se estima que cada año mueren cerca de 300,000 cetáceos (no sólo delfines) de esta manera.

b) Captura directa. Puede parecer extraño, pero en algunas regiones del mundo los delfines son comida. La captura directa de estos animales tiene como propósito utilizar primordialmente su carne y su aceite para consumo humano. Es menos frecuente que la captura incidental, pero a fin de cuentas contribuye al problema.

Contaminación química del agua. Numerosas industrias y hogares vierten desechos líquidos y sólidos en el agua (pesticidas, metales pesados, trozos de plásticos), lo que ocasiona la contaminación. Tras una revisión, se ha encontrado que algunos delfines presentan una alta concentración de sustancias nocivas en sus tejidos, lo que afecta su salud y puede ocasionar una muerte masiva. ¡Imagínate lo expuestos que están los delfines costeros!

Contaminación acústica. Los delfines son muy sensibles a los ruidos del océano puesto que permanecen alerta ante posibles presas u objetos. El exceso de ruido afecta su sentido de ecolocalización, los perturba, puede provocarles estrés y comportamientos anormales.

Colisiones con embarcaciones. Dado que tienen que salir a respirar, en ocasiones pueden ser golpeados por las embarcaciones. Esto provoca lesiones o la muerte.

Cambio climático. Según investigaciones recientes, los delfines se encuentran entre las especies afectadas por los efectos del cambio climático. Esto podría ocasionar que a) las propiedades del agua se modifiquen y los delfines tengan que buscar aguas más cálidas o más frías, b) los delfines de aguas frías pierdan su hábitat natural, c) las presas migren o se reduzcan, por lo que los delfines pueden padecer hambre.

Pérdida de hábitat. Las estructuras hechas por el hombre, llámese presas, edificios, puentes, etc., “roban” segmentos del hábitat de los delfines, dividen poblaciones y los confina a sitios específicos.

Consecuencias de un problema mayúsculo.

La extinción ya acecha a varias especies, hecho de gran preocupación puesto que los delfines son parte inherente de muchos ecosistemas acuáticos. Su falta causaría un gran desequilibrio ecológico en las zonas donde suele habitar, ya que podrían desaparecer otras especies animales y vegetales en función de quién-come-a-quién. No hay que olvidar que en la naturaleza, ciertos delfines son depredados por algunos animales para servir de alimento.

Los delfines son parte importante de la vida marina. ¿No crees que es momento de actuar?