¿Es cierto que los Delfines Evolucionaron a Partir de Animales Terrestres?

Se confirma que los delfines y todos los cetáceos como ballenas y marsopas evolucionaron a partir de animales que dependían del medio terrestre para vivir. De hecho, se dice que su pariente más cercano es el hipopótamo, lo que a su vez los relaciona también con los artiodáctilos.

El ancestro común de los delfines y los hipopótamos es un animal denominado Pakicetus que vagó por la Tierra hace unos 50 millones de años. Pakicetus tenía una anatomía de cuatro patas funcionales, hocico alargado, cuello flexible y una cola muy larga, morfología que sentó las bases para la posterior apariencia de los cetáceos.

Millones de años después, surgieron criaturas como Ambulocetus y Kutchicetus con características corporales cada vez más adaptadas al mundo marino.

Otros sugieren que los cetáceos descienden de los mesoniquios, animales prehistóricos que vivieron en la Tierra hace aproximadamente 55 millones de años. Su apariencia era parecida a la de un tigre y se cree que el cambio evolutivo comenzó ante la frecuencia de búsqueda de alimento en el desaparecido mar de Tetis.

Las explicaciones que envuelven la evolución de los delfines son:

UNO. La escasez de comida en tierra hizo que algunas poblaciones costeras se aventuren en el océano para obtener alimentos, lo que poco a poco fue adaptando su anatomía.

DOS. La otra teoría tiene que ver con los cambios climáticos de la era, lo que los obligó a entrar al agua para obtener un lugar conveniente con la temperatura adecuada y abundante comida.

Pruebas visibles.

Hay varios indicadores que confirman que los delfines evolucionaron a partir de animales terrestres, y estas son las más evidentes:

1. Tienen una pesada estructura ósea en lugar de un esqueleto cartilaginoso como los tiburones, por ejemplo.

2. Son mamíferos, pues alimentan a sus crías con leche materna.

3. Ellos respiran el aire como nosotros. Los delfines no pueden respirar bajo el agua como los peces.

4. Tienen huesos vestigiales que una vez fueron extremidades y huesos pélvicos donde se unían.

5. Son de sangre caliente.

Conclusión:

Aún con los debates sobre los verdaderos ancestros de los delfines y su relación con otros órdenes taxonómicos, indiscutiblemente estos cetáceos descienden de criaturas terrestres.