Los delfines son mamíferos altamente sociables y tienden a establecer vínculos estrechos con otros individuos de su misma especie y con delfines de otras especies. Está demostrado que manifiestan conductas empáticas, cooperativas y altruistas.

La mayor parte de las especies viven en grupos llamados manadas o vainas conformadas por alrededor de 2 a 30 delfines pues el número varía, pero en áreas geográficas dotadas de alimento abundante, muchas manadas individuales pueden fusionarse y formar supermanadas compuestas por más de 1,000 miembros.

LAS MANADAS, HE AQUÍ LA RAZÓN
¿Por qué se agrupan los delfines? Tienen varias razones para hacerlo, además de obedecer a una actividad aprendida desde que son crías. Las especies de delfines más pequeñas se agrupan formando manadas de múltiples miembros, como una forma de compensar el reducido tamaño de su cuerpo ante los depredadores.

En este sentido, las manadas proporcionan protección a una especie que no cuenta con fauces gigantescas ni dientes afiladísimos. Cuando los delfines están junto a otros es más fácil sobrevivir si cooperan juntos ya sea por medio de la comunicación o por medio de la intimidación si se trata de un número grande de individuos.

Manadas de delfines.

DINÁMICA DE LAS ESTRUCTURAS SOCIALES
Parece que los delfines son espíritus libres. En un afán por comprender la dinámica de la estructura social de las manadas, los científicos descubrieron que a pesar de que los miembros pertenecen a un grupo, nada los ata a éste en cuestión de espacio y tiempo. Esto significa que pueden moverse libremente por las diferentes manadas que están en sus cercanías y entonces el flujo de movimientos de los miembros es continuo.

Este tipo de red social es lisa y llanamente abierta, y los científicos no encontraron ninguna evidencia de una estructura rígida, cerrada ni semi cerrada, así que los delfines no cuentan con “membresía” permanente en ninguna manada.

Las redes abiertas son otro indicio de su elevada inteligencia puesto que estas acciones requieren una gran cantidad de energía del cerebro. Del mismo modo, la forma hidrodinámica de su cuerpo responde a la necesidad de fluir continuamente entre varios grupos de diferentes entornos.

Las manadas no carecen de jerarquía social, pero ésta depende de la especie. Por ejemplo, los delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) establecen la dominancia mediante actividades que consisten en morder, perseguir y golpear sus colas o aletas contra la superficie del agua. Las marcas de dientes permanecen en la piel de los delfines y se han observado en prácticamente todas las especies. Por eso, cuando desean demostrar “quién manda aquí”, pueden no ser tan encantadores pero sí agresivos.

Por otra parte, la composición y estructura de los grupos depende de ciertas circunstancias: edad, sexo, vínculos familiares, condición reproductiva y hasta el historial de las asociaciones. Los estudios sobre el comportamiento de los delfines indican que éstos son capaces de tener preferencias para reunirse con determinados individuos y que pueden recordarse y reconocerse después experimentar largos períodos de separación. Increíble, ¿no?

TIPOS DE MANADAS
Las características de los grupos difieren en relación con el número de miembros y las circunstancias que se han mencionado. Ni siquiera los individuos se comportan del mismo cuando cambian pasan de una manada a otra. A saber, existen 3 tipos de manadas básicos:

–Grupos de crianza (madres-crías). Una cría permanece con su madre desde su nacimiento y hasta algunos años después del destete. Por lo regular el vínculo de la madre con su hijo es muy estrecho y se prolonga hasta que la cría tiene 6 u 8 años. Dado que las crías son vulnerables, las hembras que han sido madres se unen entre sí y forman grupos en los cuales se ayudan a alimentar y proteger a la descendencia. Si una hembra joven se embaraza puede regresar a su manada natal para dar a luz y cuidar a su cría junto con sus parientes femeninas, formando un grupo multigeneracional.

Rara vez se observa a los machos cerca de estas manadas.

–Manadas de jóvenes. Tanto machos como hembras dejan su manada de crianza y se agrupan junto con otros delfines jóvenes, pero curiosamente, de vez en cuando acuden junto a sus madres de nuevo y después regresan a su grupo juvenil.

Dos delfines machos pueden permanecer juntos durante 10, 15 o 20 años ininterrumpidos.
Los miembros de estos grupos se dedican básicamente a socializar con los demás y a establecer un preámbulo al apareamiento. Los géneros, sin embargo, no se relacionan íntimamente durante largos períodos de tiempo y una vez que una hembra queda preñada, se une al grupo de crianza.

–Manadas de adultos machos. La estructura de las manadas masculinas es muy compleja y similar a los grupos masculinos humanos, ya verás por qué.

A menudo los machos se relacionan con 2 o 3 individuos de su mismo género y se forman asociaciones de pareja con fines de cooperación. Dos delfines machos pueden permanecer juntos durante 10, 15 o 20 años ininterrumpidos. Los grupos más pequeños tienen el objetivo de cooperar para asegurar el apareamiento de los otros con alguna hembra en específico. Los grupos más grandes hacen alianzas con otras manadas de machos para defenderse pero también para competir entre sí.

Los machos continúan desplazándose de manada en manada durante toda su vida.

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