La falsa orca u orca negra es el tercer delfínido más grande del mundo. Un esqueleto de esta especie fue descubierto en 1843 en Inglaterra; hasta ese momento era el fósil más completo de algún cetáceo. Owen fue el primer naturalista en describirlo en el año de 1846 y se le nombró Phocaena crassidens. Increíblemente, la falsa orca fue vista viva 15 años después del descubrimiento de su esqueleto.

Si bien es cierto que su nombre común actual remite a la orca (Orcinus orca), ésta y Pseudorca crassidens no pertenecen al mismo género y no están estrechamente emparentadas. Lo que sucede es que ambas especies comparten similitudes en la forma del cráneo y en la morfología de las piezas dentales.

Morfología.
La forma de su cuerpo es fusiforme. Delgada e hidrodinámica, la falsa orca tiene una cabeza cónica y está desprovista de “pico”. Sus estrechas y puntiagudas aletas pectorales tienen una especie de bulto en la mitad de su superficie, por lo que semejan codos.

Peso y tamaño.
La longitud máxima de la hembra se calcula en 5.1 metros mientras que los machos más grandes pueden medir hasta 6.1 metros. La hembra pesa unos 1,200 kilogramos y es superada por los individuos del género masculino, que obtienen un peso de hasta 2,200 kilogramos.

Coloración.
La piel de su cuerpo es oscura excepto en el pecho y cuello blanquecinos y en la cabeza, salpicada por tenues manchones claros.

Señas distintivas.
Sus aletas pectorales con forma de codos son el rasgo perfecto para distinguirse de otras especies.

¿Y EN DÓNDE VIVE? DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT.
Es posible encontrar a la falsa orca en aguas tropicales y subtropicales del océano Pacífico, del océano Atlántico y del océano Índico. Sus límites son 50° norte y 52° sur así que tiene una distribución amplia en los sistemas de agua salada, incluyendo mares y sitios semicerrados como las bahías.

En el sur, se extiende desde Nueva Zelanda hacia Chile, Australia, Perú, Sudáfrica, Argentina y hasta Estados Unidos, el Golfo de Vizcaya, el mar Rojo, el mar Mediterráneo, el mar de Japón, y Columbia Británica. Pese a que no existen reportes de poblaciones viviendo en países cercanos al Polo Norte, se han registrado avistamientos en Noruega y Alaska pero probablemente se trata de individuos perdidos y no residentes de aguas frías.

Tiene un gusto particular por las aguas de gran profundidad, de aproximadamente 2,000 metros. Pocas veces se acerca a las costas y cuando lo hace, prefiere mantenerse cerca de las islas oceánicas y algunas veces se aventura por mares o sistemas de agua cerrados.

ALIMENTACIÓN.
Para cazar, una manada de 300 individuos puede viajar en línea recta abarcando un área de 5 km.
La falsa orca es un animal carnívoro pero sus presas no son solamente peces, crustáceos y cefalópodos; su tamaño le permite cazar exitosamente algunas especies de mamíferos marinos.

Lo anterior es más común en aguas del Pacífico oriental, donde se le ha visto atacar una cría de ballena jorobada (Megaptera novaeangliae). Las siguientes son sólo algunas de las presas que forman parte de su dieta habitual:

Atún aleta amarilla (Thunnus albacares).
Atún blanco (Thunnus alalunga)
Pez espada (Xiphias gladius).
Bonito (Sarda lineolata).
Pez mahi mahi (Coryphaena hippurus).
Salmón (Género Oncorhynchus).
Jurel (Pseudosciana manchurica).
Pez peto (Acanthocybium solandri).
Perca (Lateolabrax japonicus)
Caballa (Scomber scombrus)
Arenque (Género Clupea)
Varias especies de calamares.
Probablemente individuos jóvenes o crías de otros delfines, de leones marinos (Subfamilia otariinae), de ballenas jorobadas y de cachalotes (Physeter macrocephalus).
Se alimenta de manera oportunista en grupos coordinados. Para cazar, una manada de 300 individuos puede viajar en línea recta abarcando un área de unos 5 kilómetros de largo. Suele capturar una presa cerca de la superficie del agua, agitarla violentamente hasta desmembrarla y eliminar la piel antes de consumirla. Un detalle interesante: se han visto falsas orcas compartir su comida con sus compañeros de manada y a las madres permitir que su cría se alimente de las presas que están dentro de su boca.

ASÍ SE COMPORTA.
Este cetáceo expone un gregarismo muy marcado y un establecimiento de vínculos estrechos. Sin embargo, sus manadas están conformadas de relativamente pocos miembros, unos 10-50 en general pero en algunas regiones geográficas los grupos pueden ser más o menos numerosos, hasta de 100 individuos. Cuando nadan juntos, son visibles algunas subdivisiones dentro del grupo.

Las relaciones sociales son largas y estables a lo largo de su vida, con una duración mínima de 15 años. En Escocia, Ceilán, Zanzíbar y Gran Bretaña han tenido lugar enormes varamientos de estos cetáceos hasta el punto de contar 800 individuos varados. También se asocia permanentemente a un área en específico. Por ejemplo, las falsas orcas de Hawái no se alejan más de 500 kilómetros a la redonda de su zona.

Ejecuta algunos movimientos acrobáticos, entre ellos, montar las olas de las embarcaciones y saltar fuera del agua. Por otra parte, se comunica con sus compañeros mediante silbidos, chillidos y sonidos pulsantes de frecuencias superiores a 100-130 kilohertz.

SU REPRODUCCIÓN ES…HÁBITOS REPRODUCTIVOS.
La falsa orca tiene la capacidad de aparearse durante todo el año si es que el individuo ya es maduro sexualmente. La hembra llega a la madurez entre los 8 y los 11 años mientras que el macho alcanza su propia madurez sexual a los 8-10 años de edad. Ambos son polígamos y tienen una bajísima tasa de reproducción, con nacimientos de crías cada 7 años.

El apareamiento se produce cuando el macho detecta la receptividad de una hembra. Si en la primera ovulación de ésta no hay concepción, dicha ovulación se mantiene hasta que ella quede preñada.

El período de gestación dura 11-12 meses y después la hembra da a luz 1 cría de unos 2 metros de longitud. La madre alimenta a la falsa orca durante 18-24 meses, después de los cuales puede consumir alimentos sólidos.

PODEMOS CONSERVARLO. AMENAZAS Y CONSERVACIÓN.
Estado de conservación: Datos insuficientes.
La captura incidental (principalmente en Japón e Indonesia), la reducción del número de sus presas, la contaminación de las aguas costeras y su matanza por parte de los pescadores que lo consideran un competidor por los peces, ponen a este cetáceo en la parte baja de la balanza.

No se sabe a ciencia cierta el número de individuos que existen y de hecho, la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza no tiene datos suficientes para evaluar su estado de conservación.

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