La adaptación de los delfines al medio acuático fue un proceso que duró muchísimos años. El paso de los hábitats terrestres a los acuáticos conllevó una serie de adaptaciones sin las cuales esto no habría sido posible.

La Fisiología es la ciencia que estudia las funciones de los seres vivos. En el caso de los delfines, es interesante conocer cómo llevan a cabo sus funciones físicas y químicas en sus entornos cambiantes.

-¿CÓMO REGULAN SU TEMPERATURA?
Los delfines deben mantener una temperatura corporal constante, de unos 36°-37° centígrados.
Los delfines deben mantener una temperatura corporal constante, de unos 36°-37° centígrados. Como no poseen un pelaje que les permita protegerse de las temperaturas frías del agua, deben regular su propia temperatura interna. Es lo que se conoce como termorregulación.

La termorregulación se logra gracias a un conjunto de recursos. En primera instancia, la grasa de su cuerpo se constituye en una densa capa que aísla el interior del agua fría. Esta capa permite que los delfines conserven su calor corporal. En segundo término, sus aletas no contienen grasa pero en cambio contienen una gran cantidad de venas, por lo que el calor de la sangre que se transporta a través de las arterias se transfiere a la sangre de las venas. Este proceso es un sistema de intercambio de calor.

En entornos calurosos, los delfines aumentan el flujo sanguíneo hacia sus extremidades. Las venas y los capilares se expanden y de esta manera el exceso de calor puede ser liberado.

Respiración de los delfines.

Espiráculo.

-¿CÓMO NADAN?
El cuerpo fusiforme e hidrodinámico de los delfines es perfecto para reducir la resistencia al agua al nadar, lo que les permite ahorrar energía. De forma contraria a la de los peces, estos cetáceos nadan moviendo la cola de arriba hacia abajo y no de lado a lado. Su aleta caudal tiene una gran fuerza propulsora y sus aletas pectorales son útiles para dirigir los movimientos.

Normalmente no necesitan sumergirse muy profundamente, pero pueden hacerlo durante algunos minutos para obtener alimento. Los delfines que habitan las aguas más frías están más adaptados para bucear a mayor profundidad, ya que poseen más grasa corporal.

Cuando los delfines bucean, su ritmo cardíaco se hace más lento y las moléculas de proteínas se encargan de proveer oxígeno a los tejidos corporales.

-¿CÓMO RESPIRAN?
Como todo mamífero, cada delfín posee un par de pulmones que albergan el aire que respira a través de su espiráculo. Es por eso que una gran parte de todo el universo de delfines vive no muy lejos de la superficie del océano.

Los delfines tienen que subir a respirar de forma consciente. Al hacerlo, el espiráculo se abre para permitir la entrada de oxígeno y se vuelve a cerrar cuando se introducen al agua completamente.

-¿CÓMO DUERMEN?
Debido a que los delfines necesitan subir a respirar cada cierto tiempo, no pueden dormir hasta caer en la inconsciencia como lo hacen los seres humanos, de lo contrario, serían vulnerables a los depredadores y al ahogamiento. Mientras se encuentran descansando tienen que mantener activo un hemisferio cerebral para permanecer alerta, aunque al parecer los delfines en cautiverio tienen un descanso más profundo ya que no reaccionan ante los estímulos externos ligeros.

Por cierto, existe la creencia de que lo que los delfines y otros cetáceos expulsan del espiráculo es un chorro de agua, pero esto no es así. Se trata de vapor de agua que se condensa en el aire.

Un espiráculo no expulsa un chorro de agua, sino vapor de agua que se condensa en el aire.
-¿CÓMO SE REPRODUCEN?
La reproducción de los delfines es sexual y la fecundación es interna. El período de gestación tiene una duración similar a la de los seres humanos y las hembras dan a luz crías vivas y desarrolladas, las cuales son alimentadas con leche materna y cuidadas durante un lapso de tiempo relativamente extenso.

-¿QUÉ SENTIDOS POSEEN?
Poseen los clásicos 5 sentidos: oído, vista, olfato, gusto y tacto, pero además cuentan con un sentido que sólo unos pocos animales poseen: la ecolocación o ecolocalización. Los delfines tienen que emitir sonidos e interpretar el eco que regresa a ellos con el objetivo de detectar presas, orientarse al navegar o comunicarse.

Así es como el cuerpo de estos cetáceos está en perfecta armonía con su contexto.

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