Cuando los humanos aparecieron sobre la Tierra, ya los delfines poblaban las aguas desde hacía miles de años. Naturalmente, los seres humanos comenzaron a interactuar con las demás criaturas de su entorno incluyendo a los delfines, sentando las bases de una relación que ha perdurado hasta hoy de forma similar pero cuyas formas de interacción han sido diversificadas.

En otras palabras, la relación del hombre con los delfines va mucho más allá de la observación y del ocasional trato cercano. Esto implica interacciones muy cercanas, asociaciones e incluso estudios científicos que tratan de desentrañar los secretos de un animal que ha sido considerado uno de los más inteligentes del mundo.

Antiguamente, las relaciones con los delfines se producían en el hábitat natural de ellos, pero ahora, con los avances tecnológicos, los seres humanos tienen el poder de mantenerlos cautivos en un entorno similar al de su hábitat.

Se ha comprobado que suelen acercarse cuidadosamente a las mujeres embarazadas, puesto que escuchan los latidos de dos seres.
RELACIÓN CON DELFINES EN ESTADO SALVAJE
Los frescos de delfines en el palacio de la antigua ciudad de Cnosos, en Creta, dan una idea de la cercanía existente entre esta especie y los pobladores de la isla. Hoy se cree que muchas especies de delfines capturan su alimento en asociación con los pescadores: éstos pueden seguir a los delfines para pescar una especie determinada o los delfines, incluso, indican a los pescadores dónde poner las redes para capturar los animales marinos.

Algunas personas aseguran que los delfines han rescatado buzos o bañistas que se encuentran en problemas ayudándolos a salir a la superficie, tal como hacen con los propios compañeros heridos. En Internet circula un vídeo reciente donde se puede observar cómo un delfín, impedido por un trozo de red, parece “pedir” ayuda a un buzo para sacarle el trozo de red.

En 2013, un delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) quedó varado en costas de Australia y fue devuelto al mar, pero ahora se ha visto al delfín acercarse a los bañistas y jugar con ellos sin que éstos demuestren miedo pues los delfines tienen fama de seres amigables, encantadores y benévolos con los seres humanos. Sin embargo, existen diferencias entre los delfines que están en cautiverio y éstos, ya que su relación con los humanos es ocasional.

RELACIÓN CON DELFINES EN CAUTIVERIO
Hay múltiples razones para mantener a los delfines en cautiverio, de acuerdo con los seres humanos. Estos delfines conviven día con día con las personas ya sea en parques acuáticos, en acuarios, en reservas o en sitios similares. En los parques acuáticos son entrenados para realizar diversas acrobacias que aprovechan su habilidad natural para regocijo de un público que acude para ver un espectáculo o para nadar junto con ellos.

En fechas actuales se ha puesto en boga la denominada terapia asistida con delfines, un tipo de terapia en la que los animales son usados como una especie de terapistas para personas con algún padecimiento físico o emocional, asegurando que la relación es beneficiosa para la mejoría en la salud del paciente.

Otras interacciones con delfines pueden ser a partir de la observación o estudio de individuos en estado salvaje o en cautiverio. Los estudios, investigaciones y experimentos que han aportado un gran cúmulo de información sobre la vida de los delfines se han llevado a cabo en ambas modalidades y han tenido diversos grados de éxito. De ellos, han sobresalido los estudios sobre la inteligencia, efectuados mediante experimentos sencillos.

Además de lo anterior, ¿sabías que los delfines son también usados en el ámbito militar? Pese a lo discutible de la actividad, es un hecho que los algunos ejércitos entrenan a los animales con fines militares como el rescate de personas heridas o atrapadas. Tampoco hay que olvidar que uno de los factores de la popularidad de los delfines se debe a las numerosas veces que han aparecido en cine y televisión.

¿POR QUÉ LOS DELFINES DEMUESTRAN MAYOR TOLERANCIA A LOS HUMANOS QUE OTRAS ESPECIES ACUÁTICAS?
Algunas personas creen que los delfines tienen una especial predilección por los seres humanos en vista de la continua interacción básicamente positiva entre ambos. Rara vez han atacado a un ser humano y muchas veces le han ayudado. La verdad es que no existe nada que indique que los delfines sienten particular empatía por el hombre, puesto que su comportamiento social es muy desarrollado y se conduce de igual manera con otros animales.

Un estudio de la Universidad de Kyoto (Japón) expone que los delfines pueden ver el mundo y resolver problemas de forma similar a como lo hacen los seres humanos, así que su sentir, por decirlo así, es también similar al de la especie humana. Su ecolocalización permite a los delfines saber que un humano es un ser vivo y entender cuándo está en problemas y cuándo necesita protección. Es por ello que suelen acercarse cuidadosamente a las mujeres embarazadas, puesto que escuchan los latidos de dos seres.

PELIGROS DE LA INTERACCIÓN HUMANO-DELFÍN
Hay que considerar que los delfines, si bien no suelen ser agresivos, no son animales domesticados e incluso si fuera así son impredecibles como cualquier otra especie. Por otra parte, existen algunos peligros si no se respetan límites entre ambas especies, pues los delfines, como los hombres, son sensibles y tienden a padecer estrés, enfermedades y otros padecimientos si el ser humano abusa de su poder.

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