Imagen de Greg Schechter de San Francisco, USA. Este archivo está disponible bajo la licencia Creative Commons Atribución 2.0 Genérica.

El delfín jorobado o giboso del Atlántico es un cetáceo odontoceto propio de, evidentemente, aguas del océano Atlántico pero cuyas poblaciones están aisladas por al menos 2,000 kilómetros.

DESCRIPCIÓN FÍSICA.
Morfología.
Sousa Teuszii es un delfín robusto, de mediano “pico” estrecho y frente redonda por el gran melón. Posee una joroba muy amplia de la que surge la aleta dorsal ancha y redondeada. Tiene una aleta caudal amplia con muescas en el centro. piezas dentales.

El macho de la especie es más grande que la hembra, pero el rango de longitud de los adultos es 1.8-2.6 metros. El peso está en torno a los 100-139 kilogramos.

Coloración.
El dorso y los flancos del animal presentan un color gris pizarra en tanto el vientre es de un gris más claro.

Señas distintivas.
Sin duda alguna, la joroba del dorso sobre la que se sitúa la aleta dorsal es su característica más llamativa.

¿Y EN DÓNDE VIVE? DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT.
El delfín jorobado del Atlántico se encuentra en aguas cálidas y tropicales del este del mencionado océano, desde el oeste del continente africano por Marruecos y hasta Angola.

Habita aguas costeras y someras a unos 2 kilómetros de la tierra, en bahías, deltas, estuarios con manglares, canales y en ríos de su rango de distribución aunque no se adentra profundamente en estos últimos. Y pese a su preferencia por las bajas profundidades es posible que acuda a los arrecifes para refugiarse de los depredadores y que nade a lo largo del fondo oceánico.

ALIMENTACIÓN.
Este cetáceo se alimenta de peces, crustáceos y cefalópodos. Entre sus presas favoritas se encuentran el salmonete, la brema, el arenque, la sardina y el calamar.

Sus hábitos de alimentación varían de acuerdo con su distribución geográfica pero suele coordinarse con una manada para capturar a sus presas. En Mauritania se asocia con los pescadores locales para capturar salmonetes, en Senegal se adentra a los canales de agua salobre cuando la marea sube y regresa al océano cuando la marea baja. En todo caso, la ecolocalización juega un papel crucial en la detección de sus alimentos.

ASÍ SE COMPORTA.
El comportamiento de este delfín no parece tener mucha relación con el de otros curiosos y enérgicos delfines. Por lo contrario, es una especie lenta que nada a unos 5 kilómetros por hora. Durante el día, permanece nadando solo o en grupos de 5 a 7 individuos (el número máximo de miembros en un grupo es de 25).

Es bastante tímido y no tiende a establecer contacto con humanos, sino que incluso evita las embarcaciones. Sube a respirar cada minuto pero puede estar bajo el agua hasta 3 minutos ininterrumpidos. Tiene la capacidad de realizar acrobacias pero no es muy común verlo hacerlas. Se comunica mediante silbidos y una especie de gritos.

SU REPRODUCCIÓN ES…HÁBITOS REPRODUCTIVOS.
El delfín jorobado del Atlántico es un animal polígamo pues se aparea con múltiples parejas a lo largo de su vida. La mayor parte de la información sobre los hábitos reproductivos de este delfín son hipótesis creadas a partir de sus parientes más próximos.

No se sabe a qué edad logra la madurez sexual, pero muchos individuos comienzan a reproducirse entre los 4 y los 8 años de edad. Tampoco se conoce una temporada específica de apareamiento aunque, por la cantidad de nacimientos producidos entre marzo y abril y un aparente período de gestación de 12 meses, macho y hembra copulan durante los meses de verano, como en el caso del delfín blanco chino (Sousa chinensis chinensis).

Una hembra tiene regularmente 1 sola cría. Al nacer, ésta mide aproximadamente 1 metro de longitud y pesa entre 9 y 11 kilogramos. 24-48 meses después la madre desteta a su cría pero pueden permanecer juntos más tiempo. Hasta los 4 o 5 años, la cría se separa de la madre y se une a otra manada de delfines.

PODEMOS CONSERVARLO. AMENAZAS Y CONSERVACIÓN.
El delfín Sousa teuszii aparece como especie “Vulnerable” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y es que su hábitat costero, muy cercano a las poblaciones humanas, lo convierte en una especie proclive a verse afectada por las actividades antropogénicas.

Estado de conservación:
“Vulnerable”.
En su hábitat natural, el delfín sólo tiene que cuidarse las espaldas de las orcas que posiblemente lo ven como un delicioso bocado, pero el cetáceo suele refugiarse en arrecifes coralinos y así evita convertirse en comida. Por otro lado, sus amenazas más grandes son las relacionadas con el hombre, y son las siguientes:

-Pesca directa. En ciertas regiones de África occidental es un hecho que este delfín se captura para el consumo de las poblaciones humanas locales.

-Pesca incidental. En aguas costeras de Senegal, Gambia y otros países africanos la presencia de la especie es ya rara, puesto que por muchos años era común el enredo en redes de pesca y aún hoy son comunes las capturas incidentales.

-Reducción de sus alimentos. La sobrepesca afecta la disponibilidad y abundancia de las presas habituales del delfín, lo que puede fragmentar la cadena alimentaria.

-Destrucción/degradación de su hábitat. La destrucción de manglares y la contaminación de las aguas afectan directamente la salud del delfín.

-Colisiones con barcos.

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